John Banville, reciente merecedor del Premio Príncipe de Asturias de las Letras 2014, es también Benjamin Black. O viceversa. Y es que este autor irlandés, nacido en Wexford en 1945, pone a su álter ego al servicio de la novela negra, y en este caso en particular al de Raymond Chandler, reviviendo así a su mítico detective Philip Marlowe.
Estados Unidos en la década del ’50, una mujer hermosa, un hombre desaparecido y esa doble moral de la que la novela negra norteamericana siempre se ha nutrido (y ha criticado) son algunos de los elementos que Black le ofrece al lector en La rubia de ojos negros, una novela colmada de descripciones precisas y diálogos penetrantes.
Columna literaria en el programa Derecho de Autor del periodista Damian Toschi (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata. Sábados de 21 a 22)
Estados Unidos en la década del ’50, una mujer hermosa, un hombre desaparecido y esa doble moral de la que la novela negra norteamericana siempre se ha nutrido (y ha criticado) son algunos de los elementos que Black le ofrece al lector en La rubia de ojos negros, una novela colmada de descripciones precisas y diálogos penetrantes.
Columna literaria en el programa Derecho de Autor del periodista Damian Toschi (AM 1390 Radio Universidad Nacional de La Plata. Sábados de 21 a 22)